Otras obras destacadas son Perros de paja de Sam Peckinpah, La mano que mece la cuna de Curtis Hanson, Changeling de Clint Eastwood, Funny Games de Michael Haneke, la pelÃcula canadiense Cube, Mulholland Drive, Habitación 1408, Hard Candy o The Game, protagonizada por Michael Douglas y Sean Penn.
En los últimos años está cobrando fuerza en el mundo de los videojuegos, fundamentalmente en Indigo Prophecy, Heavy Rain, Alan Wake, Silent Hill y Beyond two souls.
Se puso a trabajar en el videoclub Video Archives en Manhattan Beach junto a otros entusiastas del cine, entre ellos Roger Avary, donde discutÃan de cine y de las recomendaciones a los clientes. Prestó mucha atención a los tipos de pelÃculas que le gustaba alquilar a la gente y ha citado la experiencia como fuente de inspiración para su carrera como director. El propio Tarantino ha dicho: «Cuando la gente me pregunta si fui a la escuela de cine les digo: no, fui al cine».
En 2002, en la encuesta de directores de la revista Sight & Sound, Tarantino reveló sus doce pelÃculas favoritas: El bueno, el feo y el malo; RÃo Bravo; Taxi Driver; His Girl Friday; El expreso de Corea; Todos rieron; The Great Escape; Carrie; Coffy; Dazed and Confused; Five Fingers of Death; y Casados sin casa.52​ En 2009 afirmó que la pelÃcula de acción de Kinji Fukasaku Battle Royale era su pelÃcula favorita de las estrenadas desde que se convirtiera en director en 1992.
Las pelÃculas de terror son una demanda muy potente por parte del espectador debido a la sensación que estas pelÃculas generan sobre ellos. La potencia dominante en la industria cinematográfica, sin duda alguna, es Estados Unidos, debido a la gran variedad de recursos que poseen. Por ello, el cine de terror no se queda atrás y siempre apuestan las pelÃculas con grandes presupuestos.
Hablemos ahora de ejemplos especifÃcos, por los cuales EEUU destaca como potencia cinematográfica.
PLAN DIABÓLICOde John Frankenheimer
La pelÃcula trata sobre Arthur Hamilton, un hombre hastiado de la vida que lleva, con un trabajo monótono en un banco y un matrimonio que hace aguas por todas partes. Un dÃa recibe una llamada telefónica de un viejo amigo, al que creÃa muerto. Este le habla del fabuloso cambio que se ha producido en su vida, tras haber entrado en contacto con una enigmática organización, que ofrece a sus clientes la posibilidad de comenzar una nueva existencia, más plena y feliz, convertidos en otras personas. Seducido por tan estimulante propuesta, Hamilton requiere los servicios de dicha organización, sin sospechar que está a punto de sumergirse en la más horripilante de las pesadillas.
La pelÃcula es, tal vez, el más destacable de todos ellos, una atÃpica cinta fantástica concebida en parte como un experimento cinematográfico formal, en parte como un desasosegante drama kafkiano. La parte experimental se explicita en el recurso a los entonces insólitos travellings en primer plano, en las numerosas escenas rodadas cámara en mano (práctica poco habitual en aquellos años), en ese montaje sincopado que produce desasosiego en el espectador, y en el generoso y a mi juicio no siempre acertado empleo de la lente distorsionante popularmente conocida como objetivo de ojo de pez.
La cinta se beneficia de un reparto cuidadosamente seleccionado por el propio Frankenheimer, encabezado por un sorprendente y magnÃfico Rock Hudson, en un papel muy alejado de sus agradables aunque a veces un tanto empalagosas interpretaciones en comedias ligeras y melodramas de empaque. Hudson, que en los sesenta luchaba denodadamente por librarse del incómodo encasillamiento como sex-symbol masculino, acogió con entusiasmo el proyecto de »Plan Diabólico» y ofreció la que yo no dudo en calificar como la mejor actuación de toda su dilatada y brillante carrera.
PESADILLA EN ELM STREET de Wes Craven
La cinta trata sobre varios jóvenes de una pequeña localidad que tienen habitualmente pesadillas en las que son perseguidos por un hombre deformado por el fuego y que usa un guante terminado en afiladas cuchillas. Algunos de ellos comienzan a ser asesinados mientras duermen por este ser que resulta ser Freddy Krugger, un hombre con un pasado abominable.
Aspectos por los que hacen la pelÃcula ha estado tan bien valorada.
La originalidad que llevó a la gran pantalla. Ya habÃamos conocido a otros psicópatas, desde Norman hasta Jason, pero su realismo (es decir, su existencia fÃsica) hizo que se tratase de peligros «comunes». Eran personajes que lamentablemente podemos encontrar en la vida real (recordemos al asesino del ZodÃaco, llevado varias veces a la gran pantalla – la última por David Fincher en 2007) y que, aunque es evidente que nadie quiere convertirse en una de sus vÃctimas, somos tan curiosos que nos gusta sentir ese miedo durante dos horas.